jueves, 12 de octubre de 2017

RELAJACION EN LAS AULAS ¿PARA QUÉ?


RELAJACIÓN EN LAS AULAS ¿PARA QUÉ?
           Hace unos días, estuve hablando con unos amigos padres de alumnos entre 5 a 12 años que me decían, que habían oído hablar que en las aulas de algunos colegios se estaba enseñando a los alumnos a relajarse y me preguntaron: la relajación en las aulas ¿Para qué? No será mejor que se les obligue a estudiar más matemáticas, ciencias sociales, literatura y a practicar ejercicio físico para que se hagan listos y fuertes. 
          Creo, que no se plantea si hay que, como vosotros proponéis, obligarles a que se hagan más listos y fuertes; lo que se plantea con la pregunta que me formuláis, es sencillamente la relajación en las aulas ¿Para qué?
          Voy a intentar, contestar a vuestra pregunta con la finalidad de que todos podamos tener una idea global sobre el tema que nos ocupa y así poderlo compartir con mayor conocimiento.
          Para ello, lo primero que hemos de tener presente, en los momentos actuales, como ya deje recogido en algunos de mis escritos anteriores (1) “hay que aprender para el éxito, no para el fracaso” pues, sigo recordando: Desde los medios académicos se dice que el  fracaso escolar es la signatura pendiente de aprobar“. Si esto es así, nos tendremos que plantear una cuestión muy sencilla ¿Por qué hasta ahora no ha habido una solución positiva para evitarlo? Como respuesta se puede indicar que no, a lo mejor, porque no se ha dado la debida importancia a los siguientes aspectos:
a) Relativos al propio estudiante:
          - El estudiante, es un ser humano vivo, una persona, y como tal tiene que ser contemplado. Aprende, utilizando, bajo su control, su energía en íntima relación y armonía con su “mente (emociones)” y su “cuerpo (realizando una conducta adaptativa o no, en función del matiz emocional positivo o negativo de la emoción vivida), no solo en la escuela, sino también en la familia y en la sociedad.
          - Dar mayor importancia al estudiante, situándolo en el centro, de los procesos de enseñanza-aprendizaje para que se adapte a su actividad diaria, dentro y fuera del aula (con él mismo,  con los profesores, con la familia, con los compañeros, con los amigos y con el medio ambiente).
           - Comprender, que en la vida actual, el alumno realiza desde que se levanta de la cama, hasta que por la noche vuelve a ella, una actividad que, en muchas ocasiones, conlleva, de forma repetida, un esfuerzo mental-físico, debido a la tensión emocional originada por la preocupación de su trabajo, estudio y los ejercicios realizado al regreso del colegio el día anterior, más los preparativos para ir al colegio al día siguiente, portando una mochila, bien a la espalda o con ruedas tirada con la mano, llenas de elementos de estudio, en la mayoría de los casos con un excesivo peso; lo que conlleva que con frecuencia, comience a sentirse agotado, cansado, como si no tuviese fuerzas ni energías para seguir con su tarea.
b) En cuanto, a su actividad, estudiar:
           - Estudiar es una profesión”. El estudiante es el profesional del estudio, aunque se ejerza desde muy temprana edad, como el profesor lo es de la enseñanza.
c) Con relación al fracaso escolar:
           - El “fracaso escolar”, no es un tema individual, sino colectivo y debe de ser estudiado, analizado, diagnosticado y tratado teniendo en cuenta una perspectiva global u holística.
          - Desterrar el simbolismo de que el aprendizaje es, de alguna manera, sinónimo de libros, de normas que cumplir, de ejercicios que hacer, etc. Por el contrario, el aprendizaje es sinónimo de emoción, motivación, de querer, de poder, de respeto, de medios instrumentales y humanos.
d) En cuanto a los docentes:
          - Los docentes deben actualizarse para poder servirse de aquellas estrategias  que favorezcan el aprendizaje a nivel global u holístico – energía, mente/cuerpo y medio- y  programándolas de conformidad con lo establecido en la normativa curricular educativa española vigente (2) y los avances de las neurociencias que tienen implicaciones en el trabajo educativo debido a que el cerebro actúa como un todo complejo, como un sistema: los conocimientos, las actitudes y las emociones están interrelacionados y forman parte de un todo inseparable; puede almacenar una cantidad increíble de conocimientos, pero cómo se ve sometido a perturbaciones, tanto internas –emociones- como externas –conductuales y medioambientales-; es decir, cuando está inquieto, no somos capaces de aprovechar al cien por cien su capacidad, pero todo lo contrario ocurre cuando está en calma.  
e) Un nuevo paradigma educativo:
          Queda claro, por todo lo expuesto, que en los momentos actuales, hemos de ser conscientes de que es necesario establecer un nuevo paradigma educativo encaminado a establecer procesos y   estrategias de enseñanza-aprendizaje para adecuarse a las nuevas exigencias, como se mencionaba antes, que implican una mejor manera de enseñar:” aprender para aprender”, y para lograrlo habrá que tener en cuenta, además de los reseñados, los siguientes contenidos que de alguna manera se encuentran reflejados en la ya citada normativa curricular educativa española vigente:
·     Técnicas para el control emocional – educación emocional- a utilizar para conseguir la mejor forma de empatizar con el alumno como medio para conseguir su motivación positiva. En este sentido, recordemos que el optimismo y el pensamiento positivo ayudan a mejorar la autoestima y la empatía, lo que implicaría tener éxito en cualquier área de la vida. En este sentido, la percepción corporal y de lo que nos pasa fisiológicamente cuando sentimos una emoción es primordial para la gestión de estas y la reducción de su intensidad y efectos en función al bienestar y el aprendizaje exitoso.
·     Conocimiento de sí mismo y autonomía persona, orientado al cuidado personal y la salud: hábitos saludables:
                    -   Alimentación equilibrada.
                    -  Ejercicio físico controlado y supervisado, para el fortalecimiento de la musculatura de sostén y facilitar la movilidad articular para reducir alteraciones producidas en la práctica físico-deportiva.
                    -  Posición postural correcta al estudiar.
                    - Seguir un biorritmo de actividad/descanso y que éste sea un descanso de calidad.
                  - Actitud de tranquilidad en clase para una mejor atención, concentración en el aprendizaje y para favorecer las relaciones con los demás tanto en la propia clase  (profesores, compañeros) como fuera de clase (recreo, familia, amigos), de forma cada vez más equilibrada y satisfactoria, ajustando su conducta a las diferentes situaciones y así poder resolver de manera pacífica situaciones de conflicto, a nivel escolar, familiar y social, evitando el malestar, la enfermedad y los pequeños accidentes.
                    - Actuar con tolerancia y respeto antes las diferencias personales y la diversidad social y cultural, y valorar positivamente esas diferencias. En este sentido,  se podría aportar como una ayuda para evitar: no solo connotaciones tan negativas y que casi siempre se asocian al estudiante, tales como, conductas de anormalidad o marginidad –faltas a clase, los celebres “novillos”, “consumo de drogas”, “adicción a las nuevas tecnologías y redes sociales” – efectos negativos, por ejemplo el "grooming", conductas violentas -acoso escolar o “bullying” –“violencia familiar”, etc.
                     - “Las Administraciones educativas incorporarán elementos curriculares y promoverán acciones para la mejora de la convivencia […] la tolerancia, la prudencia, el autocontrol, el diálogo y la empatía […]” citado en el Real Decreto 126/2014 de 28 de febrero por el que se establece el currículo básico de Educación Primaria, en el artículo 10, punto 6.  

La relajación en las aulas ¿Para qué?
          Expuesto lo anterior, ahora es necesario dedicarnos a conocer:
a) Lo relativo a la relajación.
          La relajación, a los efectos del tema que nos ocupa “relajación en las aulas ¿Para qué? la podemos definir como: “un estado o respuesta percibidos positivamente en el que una persona siente alivio de la tensión o del agotamiento” (Sweeney.1978). A este respecto, se llega a decir que el estado de relajación es el medio natural para la reposición de energía, es cuando nuestro organismo se encuentra en equilibrio. También, que la relajación no es más que un estado de conciencia que induce a la calma y que tiene una implicación a nivel mental –favorece la atención, concentración  memoria, motivación y el control emocional-, físico –el metabolismo, función neurohormonal y rítmica de los distintos órganos y potenciar los sistemas defensivos- y  conductual –favorece la relaciones.  Es decir, cuando se recupera el equilibrio energético, se evita el agotamiento -tercera fase del Síndrome de Adaptación o Síndrome de estrés según las investigaciones realizadas el Dr. Hans Selye en 1926, muestran que son 3 fases: fase de alarma, fase de resistencia y fase de agotamiento que es el origen del malestar y/o de la enfermedad-, pudiendo continuar la tarea, en nuestro caso el aprendizaje.
          La relajación es uno de sus contenidos estrella y debemos considerarla en el marco escolar de acuerdo a los cambios que se producen en los paradigmas científico que la fundamentan para llevar a cabo, de una manera global, los contenidos establecidos en la citada normativa curricular educativa española vigente.
      
 b) Lo relativo a las aulas.
             Las aulas es un lugar destinado a las actividades de enseñanza, por ello debe ser un sitio propicio para el aprendizaje de los alumnos. Como espacio físico, hay que cuidar que tenga la luz natural, calefacción, mobiliario adecuado, etc. Como lugar de enseñanza debe tener los medios de enseñanza apropiados, tanto personales -docentes cualificados- e instrumentales -actualizados acordes con las nuevas tecnologías-. Pero, sobre todo, es necesario que sea un lugar de estabilidad, de paz, de atención, de motivación…de armonía, de buena sintonía entre docentes y alumnos y entre los propios alumnos. En este sentido, recordemos que los procesos de aprendizaje son más fructíferos cuando el ambiente del aula resulta agradable, cuando se estimulan y propician emociones positivas (Erk, y otros, 2003)

c) ¿Para qué?
          Con la práctica de la relajación en las aulas, podemos conseguir tres objetivos fundamentales: educar para la salud, desarrollar la inteligencia emocional y mejorar el rendimiento académico.
·     Educar para la salud. La aplicación voluntaria de la relajación, debe ser un proceso que resulte de la comprensión de la importancia que tiene la misma para mantener la energía  en la persona a nivel global; es decir, en la mente, en el cuerpo   y en la conducta con la finalidad de aprender a vivir, dentro y fuera de clase, de una manera saludable en beneficio de uno mismo, de los demás.
·     Desarrollar la inteligencia emocional. Si sabemos relajarnos nos encontraremos más positivos, seguros y sobretodo reforzaremos nuestras emociones, favoreciendo por ello el desarrollo de nuestra inteligencia emocional. A este respecto, recordemos que el cerebro emocional o también llamado sistema límbico, está formado por varias estructuras que se relacionan con respuestas fisiológicas ante estímulos emocionales. Este cerebro está sumamente relacionado con la memoria, las emociones, la atención y el aprendizaje. A este respecto, recordemos,  “La relajación además de ser un recurso para apoyar la docencia de cualquier asignatura, proporciona a alumnos y profesores un espacio de intimidad, una oportunidad de profundizar en el autoconocimiento y un excelente recurso para desarrollar la inteligencia emocional” [López González, 2011 p. 25] 
·     Mejorar el rendimiento académico. La correlación entre la relajación en las aulas y los resultados académicos de los alumnos implica que facilita el aprendizaje y les aleja del fracaso escolar al hacer posible su realización, por ello, algunos profesionales de la educación, actualmente, están poniendo en práctica que los alumnos se relajen en clase como ayuda natural y sencilla en su aprendizaje exitoso.
          Considero que con lo expuesto, hay datos suficientes para que ya se pueda, por todos, intercambiar ideas sobre el tema propuesto como título.

Notas aclaratorias
            (1) Para mayor información y conocimiento sobre los beneficios tan positivos que aporta la relajación en las aulas a los alumnos para su aprendizaje y salud –también para los profesores y padres-. Podéis leer, varios documentos que he escrito sobre el tema: con fecha  11 de agosto de 2015 “Relajación para niños” y el otro el día 15 de mayo de 2015 “Aprender para el éxito, no para fracaso: el fracaso escolar” ambos publicados en mi blog www.lasaludyelbiestar.com Así como en mi libro “Lecturas para reflexionar: cómo potenciar tú mente”, de eminente publicación, dedico los capítulos: 12. La relajación: la mejor terapia natural pág.123; 18. Fracaso escolar: una nueva perspectiva pag. 161 y 19. Adaptarse a internet: “más vale prevenir  que lamentar”. pág.  168.

          (2) NORMATIVA CURRICULAR EDUCATIVA ESPAÑOLA, Recogida en los Reales Decretos de Mínimos españoles, aparece como sigue       
          - REAL DECRETO 1513/2006, de 7 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas de la Educación primaria. Quedo derogado por Real Decreto 126/2014, de 28 de febrero, por el que se establece el currículo básico de la Educación Primaria Disposición derogatoria única. Derogación normativa. A partir de la total implantación de las modificaciones indicadas en la disposición final primera, quedará derogado el Real Decreto 1513/2006, de 7 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas de la Educación Primaria.
En el Real Decreto 126/2014 de 28 de febrero por el que se establece el currículo básico de Educación Primaria, en el artículo 10 que habla de los elementos transversales encontramos en el punto 6 que nos dicen “las Administraciones educativas incorporarán elementos curriculares y promoverán acciones para la mejora de la convivencia […] la tolerancia, la prudencia, el autocontrol, el diálogo y la empatía […]”
          - REAL DECRETO 1631/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas correspondientes a la Educación Secundaria Obligatoria. Derogado  con la excepción de la disposición adicional primera, por la disposición derogatoria única. a) del Real Decreto 1105/2014, de 26 de diciembre Ref. BOE-A-2015-37, y en su totalidad por la disposición derogatoria única .a) del Real Decreto 562/2017, de 2 de junio. Ref. BOE-A-2017-6250.   




















miércoles, 18 de enero de 2017

COMO AYUDA LA ESPIRITUALIDAD A MEJORAR Y CURAR.


Por su actual interés en cuanto al tema de la espiritualidad como ayuda en el tratamiento paliativo y a petición de un buen amigo, interesado sobre esta problemática, retomo mi anterior reseña publicada el 12 del pasado mes de mayo 2016, “introducción al tema de la espiritualidad y salud” y amplio su contenido con los siguientes conceptos: realidad, energía, salud, tratamiento paliativo y espiritualidad, con objeto de facilitar la comprensión del  nexo de unión que facilita su interrelaciones para conseguir alcanzar la curación a nivel global u holístico.
·  Realidad. Desde el conocimiento científico. La ciencia  es un método tendente a encontrar en sus experimentos lo que esperan ver, tocar o manipular que consideran como realidad y verdad, pero en si misma, no es verdad inmutable ni realidad global, debido a tanto la verdad como la realidad, se existen también fuera del laboratorio, circunstancia que los científicos olvidan, con demasiada frecuencia. Así pues, se llega a la conclusión de que la realidad tiene un sentido amplio o global y no reducido o local. Planteada la cuestión, cabría preguntarse ¿La verdad científica es la única realidad?, recordemos lo que dice Paúl Watzlawick -filólogo, filósofo y psicólogo austríaco, fue uno de los más grandes teóricos de la comunicación: escribió 22 libros que fueron traducidos a más de 80 idiomas y un sinfín de artículos científicos y de divulgación: murió a los 85 años en Palo Alto, California- que dijo: “La creencia de que la realidad que uno ve es la única realidad, es la más peligrosa de todas las ilusiones”. Pero, la realidad a la que menos se refieren es: “El ser humano es un ser energético, es una unidad, única y diferente de los demás seres humanos, pero, como los demás, configurada por dos abstracciones mente y cuerpo necesitando la energía como elemento consubstancial a su propia naturaleza, para vivir y llevar a cabo todos sus procesos en dichas abstracciones y proyectarla hacia el exterior a través de una conducta interrelacional  de tipo adaptativo.
·     Energía. La energía es, por lo tanto, lo fundamental para la vida humana y para todo ser vivo que habita en este Universo o Cosmos y para sus interrelaciones. Ello es posible, gracias a que somos capaces, de de crear “nexos sutiles de unión energética” que sintonizan con los emanados por los demás seres, por el mundo en que vivimos y por Dios. En esta relación se manifiesta el estado de salud o enfermedad en que se encuentra cada ser humano, en un momento determinado, en su vivir diario.
·     Salud. Es la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) la que ha definido la Salud: “la salud es el estado de equilibrio a nivel mental,  físico y social y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedad”. Si nos fijamos en el término equilibrio lo asociaremos a la energía, pues el equilibrio es un proceso y por tanto, para que se produzca, a cualquier nivel, dice la ciencia es necesario la presencia de energía. En este sentido, se puede decir que cuando el ser humano puede mantener ese equilibrio, para poder vivir y relacionarse, su energía se encuentra a su nivel óptimo y circula libremente por todo el ser, es síntoma de salud; caso contrario, lo es de enfermedad.  Por ello, la energía, de acuerdo con lo indicado, debería de ser tomada en cuenta al analizar la situación de salud y tratar la enfermedad.
·  Tratamiento paliativo. Los cuidados paliativos deben comenzar en las fases tempranas del diagnóstico de una enfermedad (Estrategia en Cuidados Paliativos. Sistema Nacional de Salud. Madrid: Ministerio de Sanidad y Consumo; 2007), pero no ser objeto exclusivo en fase terminal (Institute for Clinical Systems Improvement (ICSI). Heath Care Guideline: Palliative Care. Bloomington (MN): Institute for Clinical Systems Improvement (ICSI); 2007). Nos encontramos, como siempre, ante el  dilema entre “curar” y “cuidar”: Curar es simplemente postponer y retrasar lo inevitable, y cuidar es no abandonar hasta el final de lo inevitable. Tradicionalmente, el arte de curar ha adquirido una notoriedad muy superior a la acción de cuidar, pero resulta evidente que en una concepción holística de la salud, curar y cuidar tienen que ir juntos para tratar y cuidar adecuadamente al enfermo; por ello, se impone la tarea de pensar en esta praxis desde el comienzo del tratamiento.
·     ¿Qué es la espiritualidad? La conclusión a la que se ha llegado, por los estudios de investigación llevados a cabo, en centros médicos, altamente cualificados en el área de la salud, es: “la espiritualidad se convierte en una poderosa fuerza capaz de ayudarnos a superar la enfermedad”. (Es la propia OMS la que hace referencia a este concepto al completar la definición de salud, añadiendo a la misma la dimensión espiritual. En la cuarta edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales -DSM-IV- se reconoce a la religión y la espiritualidad como fuente de soporte emocional ante el estrés). Desde la perspectiva energética, la espiritualidad es una manifestación energética que posibilita que todo nuestro ser no solo viva, también que se relacione, armoniosamente con su entorno y con los demás seres. Así, incluso, por lo demostrado en dichos estudios, la espiritualidad se convierte en una poderosa fuerza, que hacen que nuestras emociones y pensamientos puedan vibrar, para que,  rápidamente, sean traducidas por el cerebro en un lenguaje neuroquímico de potenciales eléctricos y neuropéptidos, que modifican directamente la actividad celular y activan los sistemas defensivos, capacitando al individuo a hacer cambios positivos en la evolución de su enfermedad y su forma de vivirla con los demás.
Ante lo expuesto y su manera de relacionarse, el profesional de la salud  ya no puede correr el riesgo de perder de vista la globalidad de la persona que atiende y reducirla a un simple órgano, a una parte del todo. En este sentido, tiene que tener en cuenta: “el ser humano, la persona, es una unidad energética, configurada por dos abstracciones la mente y el cuerpo, en equilibrio –como dice la OMS-; es decir, en intima relación y armonía”. Por tanto, debe de utilizar un tratamiento global u holístico –energía, espiritualidad,  mente-cuerpo y sociedad- A este respecto, dice M. Scheler -fue un filósofo alemán, de gran importancia en el desarrollo de la fenomenología, la ética y la antropología filosófica, además de ser un clásico dentro de la filosofía de la religión-: “no debemos olvidar que el ser humano es espiritual, libre y autónomo”. Además,  como ya se ha comentado, existe, en la actualidad una demanda social, en los aspectos paliativos de la medicina, no solo en la fase terminal –fallecimiento- sino como un continuum a lo largo del proceso. Con la ayuda de la espiritualidad, de alguna manera, podemos llegar a que entramos atencionalmente en nuestra mente -Mindfulness- y la potenciamos, para alcanzar un nivel mental tan sutil que nos facilita acceder al nivel superior de energía, es un estado trascedente de unión con el Todopoderoso, como medio de ayuda para mejorar y alcanzar un estado de mayor salud y bienestar para uno mismo y para los demás.
Como vemos, la espiritualidad, tiene su impacto vibracional, en el mundo físico, lo que lleva a comprender que nuestras creencias, tienen más influencia en nuestra salud de lo que suponemos. De alguna manera¸ “si creemos que algo nos hace mal, así será; por el contrario si creemos que algo nos hace bien, así será también”.
Se dice a nivel científico que todo nuestro ser esta limitado por la piel -La piel es tan solo un tejido material y visible que nos delimita con el exterior y con los demás seres-; pero, lo cierto es que por la energía, tejido inmaterial y no visible, no lo estamos. Esto, sencillamente, es lo permite al cuerpo funcionar a nivel global para relacionarse y desarrollarse como organismo vivo, pongamos el ejemplo de una de las células -unidad material energética por tanto viva- que le configuran; observamos que cada una de ellas, está limitada por su membrana plasmática que es permeable y dinámica y que mantiene un intercambio de energía vital con su entorno. Lo mismo ocurre, a nivel global, pues, recordemos que el ser humano dispone de ciertos sentidos, unos externos ojos, oídos, gusto, olfato y piel, encargados de captar las manifestaciones energéticas visual, auditiva, gustativa, olfativa y térmica /emocional, respectivamente y otros internos que son los encargados del equilibrio –cerebelo- y de ajustarnos a los ritmos de 24 horas (ritmo circadiano) –glándula pineal- manifestaciones electromagnéticas, para poder satisfacer equilibradamente, sus necesidades energéticas adaptativas a su entorno de una manera saludable; es decir, equilibrada, tanto de día como de noche.
          Esperando que esta exposición haya sido de interés para el lector y, para no hacer demasiado extensiva la exposición, se indica que para los interesados en el tema de la espiritualidad como ayuda positiva y eficaz en la salud/enfermedad y quieran ampliar datos sobre lo expuesto pueden solicitardo dejando el correspondiente comentario

martes, 27 de diciembre de 2016

DECIR NO Y SUS EFECTOS SOBRE TU SALUD.


Cuando termine de impartir una charla-coloquio sobre “Decir no y sus efectos sobre la salud”, en el coloquio, uno de los asistentes me hizo el siguiente comentario: “estamos, en la mayoría de los casos, enseñados a ceder o ha realizar algunas acciones en contra de nuestra propia voluntad, parece ser, con el solo objeto, de no discutir”; pero, creo, siguió diciéndome, por lo que he escuchado que no hemos aprendido a decir no o si, cuando es la contestación apropiada a la cuestión planteada”. Yo le conteste, es ahí de donde parte el por qué de mi exposición. En este sentido, el célebre escritor Gabriel García-Márquez, dice: “Si tuviera un trozo de vida, no diría siempre todo lo que pienso pero pensaría siempre todo lo que digo”; es decir¸ hay que saber decir lo que se piensa, como principio de decir la verdad. Debemos saber contestar no, con objeto de que, a largo plazo, no somaticemos nuestras emociones de una manera negativa sobre nuestra salud a nivel global. Más aún, para que mí explicaciones quedasen más claras y comprensivas, hice un resumen sobre la problemática objeto de la charla-coloquio. Dicho resumen, es el siguiente y que lo reflejo aquí para mis lectores:
Alguna vez, después de decir NO o SI, has reflexionado, a lo mejor, por alguna razón, tendrías que haber dicho lo contrario, sencillamente porque te has visto obligado a responder lo contrario.
Bueno, planteada la cuestión de esta manera, tendríamos que agrupar a las personas, para poderlas analizar y poder comprender mejor como aplicar la respuesta correcta, sobre todo, en el caso de decir NO, que es el tema objeto de este trabajo y, así evitar, de alguna manera, que tenga efectos negativos para nuestra salud.
·     Personas que dice NO como argumento a lo expuesto.
Desde luego, cuando las personas dicen NO con argumento a lo que se  les expone, y lo hace de buenas maneras y, sobre todo, en el momento justo, no solo está utilizando sus emociones; es decir, utiliza, bajo su control, la inteligencia emocional, lo que es muy positivo para la salud.
·     Personas que dice NO para llevar la contraria a lo expuesto.
Existen personas que, como principio, siempre contestan NO sin reflexionar sobre el argumento del tema comentado. Son personas que buscan el enfrentamiento, como forma de llamar la atención y hacer culpable al otro.
·     Personas que dicen SI cuando deben decir NO.
Son aquellas personas, que, ciertos casos, la situación está condicionada, por factores de tipo familiar, amigos, laboral y/o por la “toxicidad de ciertas personas” que les roban sutilmente la energía, e incluso su propia autoestima; en estos supuestos lo que implica es buscar la adecuada estrategia para decir el SI, pero con un sentido de NO, como respuesta adecuada al tema propuesto. Es decir, pretenden decir lo que se quiere decir, pero sin faltar ni herir a los demás, pero esto es lo que limita su libertad y destruye el control que deben tener en general, sobre sus propios actos.
Saber decir NO, por tanto, y para que tenga una connotación saludable, implica, de alguna manera, un aprendizaje, pues no solo hay que saber explicar el NO nuestro, sino también, comprender el NO de los demás.

lunes, 16 de mayo de 2016

LA BIOENERGÉTICA Y SU APLICABILIDAD PARA EL RENDIMIENTO EXITOSO EN LA ORGANIZACIÓN EMPRESARIAL


  ENTREVISTA REALIZADA AL PROF. CASTRO


         Dentro del campo de la “energía humana” vamos a referirnos a su aplicabilidad, como factor positivo para el rendimiento exitoso en la  organización empresarial. Este tema, es tratado por el Prof. Castro, en su trabajo titulado: “Bioenergética: la energía del éxito en la organización empresarial” y que recoge, en  su ponencia: “Entrenamiento mental para la mejora del rendimiento”.
      Desde luego, el tema tratado y en el contexto en que se hace, es realmente  muy “novedoso” en el área del neuromarketing. En este sentido, recogemos, por su importancia, la entrevista que se le realizó.

P.- Prof. Castro, nos podría indicar, cual ha sido el motivo que le ha llevado a realizar este trabajo “Bioenergética: la energía del éxito en la organización empresarial”
R.- Si me lo permites, comenzaré recordando, al célebre físico Albert Einstein –al que mencionaré a lo largo de la entrevista- que  sugirió: “no podemos resolver nuestros problemas con los mismos modelos de pensamiento con los que los creamos”; y añadió: “Todo pensamiento es energía”. Entonces, ¿cómo usar la energía del pensamiento para el bien de un proyecto? Esto significa que la manera cómo pensamos hoy es parte del problema.
P.- Pero, Prof. Castro, me puede indicar ¿Cómo se puede poner en marcha lo expuesto, como estrategia para el éxito en la organización empresarial?, pues, como deja ver en su trabajo, parece una cosa muy natural y sencilla de aplicar.
R.- Fíjese bien, la problemática que, en la actualidad, tienen planteada la mayoría de las empresas para conseguir el éxito, va más allá de las estrategias de marketing, de las directrices, de la normas, de los instrumentos materiales y personales, reside, sencillamente en el neuromarketing. Prestemos atención, como dice Einstein, en los modelos de pensamientos, pero sobre todo a que todo pensamiento es energía. Entonces, ¿Sería posible aplicar estrategias en este sentido para mejorar el funcionamiento de una organización empresarial? La respuesta es SI es posible. En este caso, cabria hacerse otra pregunta ¿Cuál es la causa para que no sean aplicadas? En los manuales sobre planificación, desarrollo y marketing empresarial consultados, no aparecen estrategias sobre dicha cuestión, pero sí, desde hace bastante tiempo, el estudio del ser humano, como ser vivo y su proceso salud/enfermedad, sirve como ejemplo para el funcionamiento de una empresa.
        En los últimos 30 años, los pensadores de management han llegado a aceptar que las organizaciones no son máquinas sino algo así como seres vivientes, y por lo tanto, impredecibles, ingobernables, auto-organizadas y hasta sensibles. Con muchas similitudes y con canales vitales de comunicación (Art Kleiner, director de strategy+ business y autor de The Age of Heretis). Incluso, se lleva estudiando, el factor humano y su influencia en la organización empresarial como factor relevante para el buen funcionamiento de la empresa; no obstante, persiste el concepto erróneo de que si uno practica físicamente -ejemplo, cuando se dice a un deportista: “hacer ejercicio físico es suficiente para conseguir el rendimiento”-, se olvida, sin razón aparente, el tema expuesto por Einstein ¿cómo usar la energía del pensamiento para el bien de un proyecto?
       En la actualidad  se estudia, dada la importancia que ha cobrado el factor humano desde el punto de vista de ser, como ya se ha dicho anteriormente, un factor importante para el funcionamiento de la empresa, y considerado como un elemento productivo, su comportamiento a nivel individual y relacional con el grupo y, en este sentido, su rendimiento en la organización empresarial. A este respecto, se puede definir el factor humano como un fenómeno multidimensional sujeto a la influencia de una infinidad de variables: Unas internas o propias de cada trabajador –características energéticas y psicofísicas-; es decir, sentirse con energías para motivarse, aprender, emocionarse, percibir actitudes, valores y conductas de los demás, etc- y externas propias del entorno empresarial -presiones del jefe, influencias de los compañeros de trabajo, cambios en la tecnología utilizada por la organización, las demandas y presiones de la familia, los  programas  de  entrenamiento y desarrollo empleados por la organización, las condiciones ambientales, etc-.
       Todo ello, sirve de base para demostrar que, no es solo el ejercicio físico, como ya se indico, se necesita capacidad mental o “energía del pensamiento”, para llevarlo a la práctica.
P.- Prof. Castro, lo que nos relata es interesantísimo, pero es necesario que le pregunte ¿Por qué este tema de la energía humana no se ha tenido en cuenta, cuando, como dice, ya se lleva estudiando hace tiempo el “factor humano y su influencia en la organización empresarial?
R.- Sencillamente, cuando se toca algún tema que se relacione con la energía y el ser humano, en cualquier disciplina, caso de la medicina, al estudiar el proceso de salud/enfermedad y sobre todo, en el tema sobre la organización empresarial, parece que lo hacemos sobre un tema “oculto, mágico o milagroso”, pero no desde el prisma de lo que es lo fundamental, para que el ser humano, pueda vivir, relacionarse y actuar como persona y como trabajador, de una manera saludable y con un  rendimiento exitoso en cualquier plano en que lleve a cabo su tarea. A lo mejor, habría que retomar con relación al ser humano que:
· Es un ser “energético”, la energía es el elemento constitutivo de su propia naturaleza e imprescindible para vivir, desarrollarse, actuar y relacionarse con su entorno familiar, social, educativo, laboral y medioambiental y lo tiene que hacer de una manera equilibrada, armónica y en sintonia con las manifestaciones energéticas que emanan de su entorno y con las que se interrelaciona para adaptarse.
·  Está configurado por dos abstracciones energéticas, la mente –parte inmaterial- y el  cuerpo –parte material-  Dentro de esta parte material esta el cerebro y la relación se inicia, en función mente-cerebro. La relación entre la mente y el cerebro ha desquiciado a su vez la mente de muchos filósofos, físicos, neurólogos y neurofisiologos. Descartes trastornó nuestras categorías de pensamiento cuando postuló que existían sólo dos sustancias, la res cogitans (la mente) y la res extensa (el cuerpo) y así la relación entre ellas se hizo problemática. Varios paradigmas se han utilizado para tratar de explicar la relación mente-cerebro–. Pero más aún es necesario que esa relación sea ampliada con un matiz global –energía-mente-cuerpo-pues así se relata en el paradigma “psicosomático” y “psiconeuroinmunologico”-.
·  A través del conocimiento científico, nos ha llevado a aplicar algunos conceptos de la termodinámica, la cibernética y la teoría de la información para analizar esta compleja asociación e intentar dar una respuesta. Así, lo consideran como: el cerebro-hardware y la mente-software; todas ven el cerebro como una máquina en los términos de mecánica clásica. Con esta relación se muestra que los organismos biológicos cuando están vivos, estan activos a nivel global, porque tienen energía –“energía vital”-; pero a la vez, son sistemas abiertos que interaccionan con sus semejantes, su entorno medio ambiental y social a través de un intercambio constante de materia y energía –“energía manifestada, tanto de tipo mental (pensamiento) como de tipo corporal (conducta) con la finalidad de adaptarse, en nuestro caso a su actividad laboral.
·   La energía configura su propia naturaleza y es necesaria para vivir, llevar a cabo todos sus procesos mentales, físicos, relacionales, educativos y laborales. Esto es lógico, pues si no tiene energía, no puede actuar, está sano, lo contrario es que está enfermo. Queda, claro, que cuando se tiene energía se puede vivir, pero para actuar, en nuestro caso trabajar, se requiere que la energía se encuentre en  su nivel óptimo. De alguna manera, al referirnos a la energía humana o bioenergía, se hace referencia a su estado de salud/enfermedad y a su rendimiento.
·  “Todo pensamiento es energía”, según lo indicado por Einstein, que además nos  dejo la conclusión de que la materia y la energía son diferentes formas de una misma cosa, desarrollando la ecuación E = mc2.
        A este respecto, volvamos a retomar si “el pensamiento es energía”, también es  un generador de emociones, que son energía –positivas o negativas según que lo sentido sea algo agradable o desagradable, respectivamente y por consiguiente rindamos o no- Esto nos indica que si existe algún motivo que produzca una emoción negativa, tendremos muy claro que hay que aplicar la estrategia mental adecuada para hacerla frente de la manera más exitosa. En el caso de las positivas fortalecerlas. En cualquier caso, el resultado resultante será que tanto el pensamiento como la emoción puedan llevar a la motivación para que la actividad a realizar tenga un rendimiento eficaz y positivo para uno mismo, para el grupo y para la organización empresarial.   
        Así pues, queda claro que el pensamiento, la emoción y la conducta son tres aspectos que están en íntima relación y bajo el control de cada uno, gracias a la energía; y lo están de tal manera  que un cambio en alguno de ellos producirá alguna modificación en los otros dos.
       Por tato, el rendimiento va vinculado al coeficiente de optimismo; es decir, se define como un estado psicológico –mental- positivo caracterizado por altos niveles de energía y vigor, dedicación y entusiasmo por el trabajo, así como total absorción y concentración en la actividad laboral (Salanova y Schaufeli, 2004); de alguna manera, se pueda disfrutar con el trabajo, es lo que se conoce como “engagement” o vinculación psicológica con el trabajo, surge como un constructo positivo totalmente antagónico al de Burnout (Salanova y Schaufeli, 2009). Los trabajadores que se sienten realizados con su trabajo, es decir, aquellos que experimentan “engagement”, manifiestan un sentimiento de unión con la organización enérgico y efectivo. En cambio, los trabajadores que experimentan “burnout”, perciben su trabajo como estresante y demandante, en contraposición al sentimiento retador y de diversión hacia la consecución de los objetivos laborales que sienten los sujetos “engaged” (Salanova y Schaufeli, 2009).
     Se fracasa en la vida por golpes emocionales, no racionales. Estadísticamente las personas optimistas y  positivas rinden entre el 65 y el 100% más  que las pesimistas y sufren menos enfermedades y por consiguiente, tienen un rendimiento equilibrado.
P.- Prof. Castro, nos sigue intrigando con sus respuestas, pero quisiera que me explicase, ¿qué ha querido decir cuando indica “una manera equilibrada, armónica y en sintonía"
R.- Quiero decir, sin perder el nexo de unión y realizado “en onda o sintonía”, con el mismo ritmo o frecuencia. Con ello, estoy, de alguna manera se haciendo referencia al proceso de interrelación energética o comunicación interpersonal, que comienza a nivel interno entre la mente, el cuerpo y se proyecta al exterior a través de la conducta, gracias a la energía que  se posee y que se proyecta para sintonizar con los demás y con su medio externo a nivel grupal y organizacional. Cualquier variación en alguno de ellos, afecta al resto, de aquí el repetir “una manera equilibrada, armónica y en sintonía”
P.- Prof. Castro, en los entornos laborales, entonces lo importante ¿es tener energía, equilibrio relacional y buena armonía para que el rendimiento sea un éxito?
R.- Si, es cierto, que los entornos laborales necesitan de cierta armonía y equilibrio emocional-relacional, es decir, comunicativo, para funcionar a pleno y de una manera eficaz. Esto se logra, cuando los empleados gozan de buena salud –encontrarse a “nivel óptimo de energía”-y así podrá comunicarse bien y desempeñar satisfactoriamente sus tareas a favor de un rendimiento positivo.
      En las empresas los problemas de salud originados por la “pérdida de energía o agotamiento” -tercera fase del estrés- se deben, generalmente, a  las presiones por la complejidad de la tarea a realizar¸ por las obligaciones y por conflictos relacionales –caso de el “vampiro emocional” o “persona tóxica” - Según Javier Tovar, consultor talent management de bpi group, “aunque todas las personas influimos en las emociones de quienes nos rodean por mero contacto y cercanía, lo que diferencia a los vampiros emocionales del resto es su carácter manipulador y su facilidad para influir en los demás sin apenas notarse”-, parecen multiplicarse, ocasionando lo que se conoce como “síndrome burnout o estar quemado” y que conlleva; a menudo pérdidas considerables de actividad y rendimiento, y, por otro, el “absentismo laboral por enfermedad”. Luego, la realidad nos muestra que la falta de energía o agotamiento -tercera fase del estrés- es sinónimo de “no tener fuerzas para seguir la actividad” lo que influye muy negativamente en el propio trabajador y en su rendimiento¸ afectando al grupo y en la propia organización empresarial de una manera negativa.
P.- Prof. Castro, parece que todo va encajando en la problemática que presenta la organización empresarial, pero, le pregunto ¿Cómo dar una solución a los factores que han sido afectados y que influyen de manera negativa en el rendimiento a nivel del trabajador, del grupo y de la propia organización empresarial?
R.- El Prof. Roberto Franchi. Licenciado en Psicología  en UBA y Profesor del Área de Recursos Humanos de la Escuela de Negocios de la Universidad de Palermo, expresa: “No hay duda, cuando una compañía logra que la energía de su gente expresada, en sus distintas formas (inteligencia, creatividad, conocimientos, competencias, compromiso) pueda alinearse en el mismo sentido, como los remeros de un bote de remos, sus posibilidades de alcanzar los resultados deseados aumenta muy positivamente”. Por consecuencia, toda empresa debe tener estrategias con las que se puedan aplicar medidas adecuadas para conseguirlo. En este sentido, citaremos  algunas de ellas:
·     Hablar con  los trabajadores
·     Reorganizar el trabajo
·     Felicitar a los trabajadores por el trabajo bien hecho y por el rendimiento y los éxitos conseguidos- No obstante, la realidad es que surge una necesidad de estrategias que favorezcan establecer un buen clima en los ambientes de trabajo, pues no se refleja solamente con “buenas intenciones” que, en algunos casos, crean falsas expectativas para el rendimiento. Las “buenas intenciones”, a veces,  producen un mal entendimiento, que es muy negativo, dando lugar a un fallo en la comunicación porque, de alguna manera, se esfuerza al trabajador, a seguir la actividad, lo que conlleva un esfuerzo mayor y, con ello, mayor consumo de energía, dando como resultado el agotamiento y sus efectos negativos es lo que se conoce como somatización emocional, caso de la gripe, dolor de cabeza,  dolor articular, fiebre, malestar general, irritabilidad, pasividad, ansiedad, falta de atención, insomnio, etc. En este sentido, indica el profesor Fernández  Muñoz, A: “numerosos directivos muestran una lamentable carencia en este terreno: no saben cómo motivar a sus colaboradores. Incluso algunos son verdaderos expertos en desmotivarlos” -Ángel Fernández Muñoz, Licenciado en Psicología, Licenciado en Pedagogía y Máster en Dirección de Recursos Humanos. Desarrolla su tarea docente desde 1988 en el Centro de Estudios Financieros-
P.- Prof. Castro, le pregunto, puede informarnos sobre ¿Cómo se puede aprender a conseguir la estrategia para aplicar esas medidas adecuadas?
R.- Por supuesto que sí. Pero, de acuerdo con la problemática planteada, para aprender a aplicar las estrategias adecuadas, lo primero que se ha de hacer es reflexionar si son, efectivamente las adecuadas para poner remedio a lo que ocurre y frenar el bajo rendimiento que se está dando y, además si  van a ser rentables -Los estudios llevados a efecto, demuestran que por cada Euro que se invierte en formación empresarial no relacionado con habilidades específicas (por ejemplo, cursos de dinámica de grupo, entrenamiento mental, relajación, etc.) el retorno sobre dicha inversión es de 30 Euros-. Dicha formación tienen que ir dirigidas al propio empleado, al grupo y a la organización empresarial. Su enfoque tiene que ser global u holístico para lograr, como dice el Prof. Franchi, que la energía de la gente expresada, en sus distintas formas (inteligencia, creatividad, conocimientos, competencias, compromiso) pueda alinearse en el mismo sentido para alcanzar los resultados deseados un rendimiento exitoso. Más aún, si seguimos a Einstein, diremos que lo importante es “saber usar la energía del pensamiento para el bien de un proyecto”. En este sentido, hemos de recalcar que supone aplicar estrategias mentales de ayuda, para alcanzar el mayor rendimiento con el mínimo esfuerzo. Esto supone que la administración de recursos humanos, aparte de que sea un proceso administrativo, debe tener un contenido relacional con los empleados a cualquier nivel –empleado-trabajador y ejecutivos-, que sirva para alcanzar el acrecentamiento –autoestima y conservación de la salud-, controlar sus conocimientos, esfuerzos, y experiencias, así, como sus las habilidades, etc. para que el desempeño de su actividad laboral quede reflejada en un rendimiento exitoso y sirva para cubrir sus propias necesidades y las de la organización empresarial; es decir del éxito de  la empresa.
        Para finalizar recuerda el Prof. Castro, que si se estás interesado en el tema puedes contactar con él a través de su e-mail: profesorcastro9@gmail.com







       



jueves, 12 de mayo de 2016

ESPIRITUALIDAD Y SALUD. Breve reseña



   Introducción al tema.

           El ser humano, es una totalidad bio-psico-social y en la que se ha de tener en cuenta la espiritualidad, no solo cuando está viviendo de una manera saludable, es decir con salud, sino también cuando lo deja de estar porque se encuentra enfermo. Tanto en una situación u otra, la ayuda que se le preste por profesionales de la salud, tiene que tener un matiz global u holístico, pero, en la práctica médica habitual solo se aplica, en los supuesto, parece ser de “cuidados paliativos” –para algunos solo emplear para enfermos desahuciados; sin embargo, para otros deben de empezar en el momento del diagnóstico y al mismo tiempo que el tratamiento-
          Planteada la cuestión en estos términos y, para aclarar dudas, debemos conocer que son los “cuidados paliativos y que persiguen”. Los cuidados paliativos previenen o tratan los síntomas y efectos secundarios de la enfermedad y los tratamientos;  también se tratan problemas emocionales, sociales, prácticos y espirituales que la enfermedad plantea. En este sentido, el objetivo de los cuidados paliativos es ayudar a nivel global a los pacientes con una enfermedad grave, incurable o rara, a sentirse mejor. De alguna manera, se nos muestra que los cuidados paliativos, se pueden recibir  desde que se diagnostica la enfermedad, durante todo el tratamiento, durante el control y, también al final de la vida, pues son los que verdaderamente tienen ese carácter de globalidad.
Antes de que existieran los remedios caseros, herbolarios, la medicina y los hospitales, existía la espiritualidad, presentada por la fe en el todopoderoso o Dios. La espiritualidad siem­pre ha existido; de ello, hay evidencias –según lo demuestran los vestigios dejados por culturas anteriores-, como de su im­portancia en la búsqueda de nuestro equilibrio para vivir en un estado de salud y bienestar. Pero parece que, por el motivo que sea –puede ser el mercantilismo y el criterio biomédico-, ha estado olvidada hasta los momentos presentes y ello, puede ser debido:
 -       La existencia de muchos paradigmas y desinformación sobre la salud y esto es más notorio al hablar de salud integral. A este respecto, recordemos que los estudios científicos suelen profundizar en campos específicos dentro de una misma disciplina o especialidad y pocas veces sobre la globalidad de la que forman parte, pues no somos partes, somos una unidad entera.
-     Las diferentes religiones, creencias, doctrinas y teorías existentes, influyen para evitar estudiar la salud del hombre de mane­ra integral, negando particularmente la existencia de una parte espiritual en nuestro ser.
-       Que ni el profesional de la salud, ha sido, con carácter general, formado para comprender la relación entre la salud y la espiritualidad, ni sus efectos en el organismo, aunque exista amplia gama de estudios clínicos que así lo demuestran e, incluso, su mecanismo de acción, ejemplo, en el cáncer. A este respecto, hay que resaltar, que lo más positivo en la relación médico-paciente, es proporcionar al paciente la mejor atención e información posible a nivel global para que, en este sentido, sea parte activa no pasiva en el cuidado y tratamiento de su enfermedad. Pero, ¿Y por qué no de su salud?, pues “prevenir es mejor que curar”.
No obstante, gracias al trabajo realizado, al llevarse a cabo una revisión bibliográfica, acerca del papel que la espiritualidad tiene sobre la salud, se evidenció que el paciente no solo siente el deseo de acercamiento a la espiritualidad para encontrar la salud, en aquellos casos en que percibe que su enfermedad no tiene cura o que se encuentra próximo a morir, también desde el comienzo y a lo largo de su proceso de enfermedad, así queda reflejado en los innumerables trabajos de investigaciones clínicas llevadas al efecto. La conclusión a la que se llego en todos ellos, es que la espiritualidad puede convertirse en una poderosa fuente de energía que capacita al individuo a hacer cambios positivos en su estilo de vida y a tomar conciencia de que sus creencias, actitudes y comportamientos. Es decir, crea un  ”nexo sutil de unión de tipo energético” a nivel espiritual que parece ser se transforma en actitud mental positiva que ayuda de una manera natural y positiva a que un paciente se sienta mejor, mejore la salud y con ello, el bienestar suyo y de los familiares que lo atiende
      El reconocimiento de la importancia de la espiritualidad, aunque sea brevemente durante el diagnóstico, puede facilitar una mejor adaptación en el curso del tratamiento y propicia un contexto para un diálogo más enriquecido más adelante durante la enfermedad. Así lo confirma, la Organización Mundial de la Salud (OMS) en año 1946 adopto la definición de “salud” como ‘estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedad” -La defi­nición no ha sido modificada desde entonces. Se debe considerar esta nueva definición de salud como “la salud integral” entendida como el esta­do de bienestar ideal, en cuerpo y mente –para unos alma, para otros psique-. Completada,  por la propia OMS, al dar la definición de “cuidados paliativos”, añadiendo a la dimensión bio-psico-social, la espiritual. Es por ello, que desde hace algunos años, se están formulando y analizando, no solo en el extranjero, también en España, nuevas maneras de evaluar y dar respuesta a través de los cuidados paliativos, a las inquietudes espirituales y religiosas como parte del  tratamiento y atención a la calidad de vida de los seres humanos. Por tanto, representa, un paradigma más acorde con la perspectiva de que el  ser humano, es una totalidad viva, energética y relacional, en la que se ha de tener en cuenta lo bio-psico-social y la espiritualidad, no solo cuando esta con salud, sino también cuando está enfermo.
     Los lectores interesados en el tema pueden ampliar contenidos e intercambiar opiniones, al dejar un comentario.     

lunes, 22 de febrero de 2016

ABSENTISMO ESCOLAR: SU PROBLEMÁTICA

En su momento,  ya escribí sobre el “fracaso escolar”, una entrada en mi blog, bajo el título “Aprender para el éxito, no para fracaso: el fracaso escolar”, publicada con fecha 15 de mayo 2015. Ahora aprovecho para hacerlo, aunque sea brevemente, como connotación a lo allí expuesto, sobre el “absentismo escolar” y su problemática.

Desde luego, en la problemática del “fracaso escolar” como en la del “absentismo escolar”·, están cada vez más de actualidad;  porque juegan un papel activo, pero con efectos negativos, en:
·  El alumno: irritabilidad, falta de atención y concentración, insomnio, ansiedad, depresión, puede sufrir bullying  e incluso llevarlo a la muerte.
·     La Familia: deterioro de las relaciones familiares, maltrato a los padres, hermanos y abandono del hogar.
·     Del propio colegio. Formativo educacional: bajos rendimientos académicos que le lleva al fracaso escolar, al absentismo escolar y al abandono.
 ·     La propia sociedad: conducta marginal: consumo de drogas y/o dependencia a las nuevas tecnologías, delincuencia, violencia, etc.

Por todo ello, no podemos referirnos al absentismo escolar como un fenómeno simple y monocausal sino que hay que contextualizarlo como “un fenómeno sociológico multicausal” o “multidimensional” que requiere, se consideren también, los determinantes estructurales de las desigualdades sociales y escolares”; es decir, debe de ser estudiado, analizado, diagnosticado y tratado teniendo en cuenta una perspectiva global u holística, como ya se expuso con el “fracaso escolar”. Planteada así la cuestión, lo que se hace la siguiente pregunta ¿Qué se da primero el “fracaso escolar” o “el absentismo escolar”, y, si es así, el segundo es causa del primero? Otra de las dificultades que nos encontramos en este planteamiento, y que tiene que ver con la aproximación conceptual al fenómeno del absentismo escolar, es que muchos conceptos de naturalezas similares, tienden a confundirse con esta problemática, caso del abandono escolar.

En nuestra sociedad del conocimiento, el absentismo no se trata con la frecuencia que se requiere, pues es de suma importancia, para la formación e integración del estudiante en la vida laboral y social.

Casi todos los autores coinciden en que el absentismo escolar hacer referencia a falta de asistencia al centro escolar, pero este concepto presenta grandes matices en función a las causas y contextos en los que se lleva a terminó; así se considera absentista al “alumno que presenta faltas no justificadas al centro que no son explicadas ni autorizadas por sus padres o tutores”. Y, con relación al abandono - supone una ruptura definitiva con la escuela-, especialmente, el abandono educativo temprano, que se da, con mayor frecuencia, en alumnos que no ha completado la educación secundaria y no han seguido ningún tipo de estudio o formación en las cuatro últimas semanas de la educación obligatoria (según la Clasificación Internacional de Educación –CINE-). 

Por todo ello, queda claro, que, cuanto antes, es obligatorio establecer las estrategias globales para ayudarle. No obstante, las respuestas ante la problemática planteadas con el absentismo y abandono, requieren un estudio meticuloso que nos llevaría, por un lado, a un trabajo colegiado entre los diferentes profesionales susceptibles de intervención a fin de desarrollar acciones en los ámbitos fundamentales de intervención escolar y, por otro, actuaciones sobre el alumno –evitar situaciones de riesgo-, así como en su propio contexto personal y familiar. Desde luego, queda claro,  que para llevarlas a efecto, con resultados positivos, hay hacerlo de una manera coordinada y teniendo en cuenta al propio alumno y su contexto de integración global; es decir, educativo, familiar y social.